La UNESCO ha renovado el reconocimiento del pecio romano Bou Ferrer, situado frente a la costa de Villajoyosa, como ejemplo internacional de buenas prácticas en la protección, investigación y gestión del patrimonio cultural subacuático.
El anuncio ha sido realizado por el alcalde de la localidad, Marcos Zaragoza, durante la apertura del II Seminario de Buceo Científico Aplicado al Patrimonio Cultural, celebrado en Vilamuseu, centro de referencia en arqueología subacuática.
El Bou Ferrer fue incluido en 2017 en el Registro de Buenas Prácticas del Patrimonio Cultural Subacuático de la UNESCO gracias a un modelo de gestión que promueve el acceso público controlado, la investigación científica y la divulgación del yacimiento sin comprometer su conservación. Se trata además del primer Bien de Interés Cultural subacuático declarado en la Comunidad Valenciana.
«Esta renovación es una magnífica noticia para Villajoyosa y un recordatorio de la importancia de cuidar nuestro patrimonio sumergido», ha expresado el alcalde. Zaragoza también apuntó que el Ayuntamiento trabaja para desarrollar un proyecto más ambicioso que permita acercar el yacimiento al público desde Vilamuseu.
El reconocimiento también destaca por la calidad de las visitas guiadas supervisadas por arqueólogos, la exposición de piezas recuperadas en museos y la difusión internacional del proyecto en congresos y seminarios.
Además, Zaragoza ha subrayado los desafíos que enfrenta el patrimonio submarino, como el cambio climático, la contaminación o la escasa visibilidad social: «Estos problemas afectan no solo al Bou Ferrer, sino a todo el legado arqueológico sumergido que atesora nuestro litoral».
Un seminario de referencia científica
El seminario, organizado por la Sede Universitaria de la Universidad de Alicante en Villajoyosa, cuenta con la participación de 25 expertos de 7 universidades y 6 centros de investigación de toda España. Durante el evento se imparten conferencias magistrales, talleres prácticos y sesiones sobre técnicas de excavación y extracción de pecios.
También participan instituciones como la Armada Española, el GEAS de la Guardia Civil, la Generalitat Valenciana, el INAPH y la Universidad Jaume I, consolidando un modelo de colaboración ejemplar entre administraciones, científicos y sociedad civil.
«El Bou Ferrer llegó a nuestras costas hace siglos, y hoy sigue trayendo riqueza, investigación y conocimiento», concluyó el alcalde Zaragoza, que reivindicó a Villajoyosa como «puerto de arribada del Mediterráneo y del saber».
Sobre el pecio Bou Ferrer
El pecio romano Bou Ferrer se encuentra naufragado a 25 metros de profundidad a escasos 1.000 metros de la costa, frente a las playas de Villajoyosa. El pecio debió ser uno de los grandes veleros mercantes romanos que llegaban a los puertos de Roma provenientes de Cádiz.
El pecio Bou Ferrer es una gran nave mercante romana, naufragada a 25 metros de profundidad a escasos 1.000 metros de la costa, a mediados del siglo. Tiene una eslora de unos 30 metros y aproximadamente 230 toneladas de porte.
Fue un gran velero de comercio que transportaba un cargamento principal de unas 2500 ánforas, producidas en alfares como el de Villanueva de Puerto Real en Cádiz. Cada ánfora contenía unos cuarenta litros de una salsa de pescado, elaborada a base de boquerón, caballa y jurel.
En la actualidad, el pecio Bou Ferrer es el único gran mercante del periodo romano, en todo el Mediterráneo, que combina un inigualable estado de conservación, junto con una profundidad bajo el mar asequible a los arqueólogos subacuáticos. Estos dos factores motivaron desde el momento de su descubrimiento, por José Bou y Antoine Ferrer en el año 2001, que se emprendieran diversas acciones para su estudio y preservación.
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