En un panorama cervecero lleno de marcas que compiten con estridencia por llamar la atención, surge un proyecto en Altea que ha elegido un camino radicalmente distinto, uno que apuesta por la calma, por el territorio, por la naturalidad y por un espíritu mediterráneo que no se puede copiar.
Althaia es mucho más que una fábrica de cerveza artesana; es un manifiesto líquido que reivindica la importancia de hacer las cosas bien, con respeto por el producto, por el entorno y por la identidad del lugar donde se nace.
La presentación de sus cervezas realizada en Four Points by Sheranton no ha sido simplemente una cata, sino una invitación a entrar en la historia íntima de una marca que ha encontrado en la costa de Altea su razón de ser, un espacio donde cada lúpulo, cada malta y cada fermentación parecen respirar brisa marina.
La experiencia se ha compartido con detalle gracias a Radio Sirena Cope, que desde sus micrófonos ha desgranado cada matiz del origen del proyecto, sus elaboraciones, sus procesos y la historia de quienes lo han levantado desde cero, dando voz a una historia que se esconde detrás.
Un nombre antiguo, una filosofía contemporánea
Althaia es una palabra de origen griego que significa «yo curo, yo sano», un concepto que define con exactitud el espíritu con el que nació la marca y que hoy sigue guiando cada paso. La empresa surge en Altea, en plena Marina Baixa, un entorno en el que la luz, la quietud del mar y la cultura mediterránea forman parte del paisaje diario y marcan el carácter de quienes lo habitan.
La elección del nombre no fue un detalle estético, sino una declaración de intenciones. Althaia apuesta por cervezas naturales, limpias, sin añadidos innecesarios, elaboradas con oficio y pensadas para ser honestas desde el primer sorbo.
Esa filosofía empezó a tomar forma en 2014, cuando Jorge Sánchez y Mayte Pardo transformaron una pasión doméstica en un proyecto profesional con identidad propia. Él había comenzado a elaborar cerveza en casa, movido por la curiosidad y por la diversión de crear algo desde la materia prima.
Ella, enóloga, aportó la precisión técnica, el criterio sensorial y la comprensión científica de los procesos que convertirían aquella afición inicial en una empresa que hoy se ubica entre las grandes referencias del sector artesano español. La combinación de sus talentos dio origen a un proyecto que ha crecido sin renunciar a su esencia.

Una ubicación en el corazón de la Marina Baixa
Y es que, el corazón de Althaia late al ritmo del Mediterráneo. La fábrica, situada a pocos pasos del mar, absorbe parte de ese paisaje y lo transforma en producto. Por eso resulta difícil entender la marca sin comprender Altea, la ciudad que la ha visto crecer. Cada cerveza elaborada allí parece llevar consigo un recuerdo del mar, una insinuación de la brisa y una claridad luminosa que define la personalidad mediterránea que tanto reivindican.
En un mercado donde muchas marcas buscan sorprender con lo extremo, lo barroco o lo excesivo, Althaia apuesta por una línea clara, equilibrio, limpieza y autenticidad. Un producto que no grita, sino que invita; que no se impone, sino que acompaña. Cervezas reconocibles, honestas, accesibles y sin artificios.
La presentación celebrada recientemente ha permitido que el público entendiera la profundidad de ese planteamiento. No fue una cata convencional, sino una experiencia diseñada para comprender más que para probar, para descubrir cómo se construye una cerveza desde el primer grano de malta hasta el último matiz aromático, cuáles son los procesos por los que apuestan y por qué cada estilo encaja en un catálogo que no nace de la improvisación, sino de un criterio firme y bien trabajado.
Catálogo de Cervezas Althaia
El catálogo de Althaia es un reflejo de esa filosofía, y durante la presentación cada estilo ha encontrado su momento para contar su propia historia. La Mediterranean Lager se mostró como la puerta de entrada al universo de la marca, una cerveza dorada, limpia, equilibrada y ligera que representa como ninguna otra la esencia mediterránea.
La Mediterranean IPA aportó un matiz más moderno, con aromas tropicales gracias al dry hopping y un amargor controlado que la hace expresiva sin resultar agresiva.
En cambio, la Mediterranean Märzen conectó con quienes disfrutan de estilos tostados, pero sin renunciar a beber cervezas frescas y equilibradas, una reinterpretación del estilo alemán adaptada al clima y al carácter mediterráneo. Y la Mistal double IPA sorprendió con una personalidad distinta, ligera, ácida, cítrica y con un toque de salinidad gracias a la lima negra, un homenaje a estilos históricos reinterpretados con libertad.
Jorge Sánchez, un maestro cervecero que ha puesto a Altea en el mapa
Detrás de cada botella se encuentra la figura decisiva de Jorge Sánchez Orozco, que acaba de recibir el prestigioso premio Factoría de Cerveza en la categoría de Maestro Cervecero.
Un reconocimiento que llega tras diecisiete años de trayectoria, desde aquel primer lote elaborado en casa en 2008 hasta una colección de más de cuarenta medallas nacionales e internacionales, treinta de ellas conseguidas en el Barcelona Beer Challenge, donde probablemente se ha convertido en el maestro cervecero más premiado de la historia del certamen.
Jorge defiende un estilo basado en la limpieza y el equilibrio y busca que cada cerveza sea honesta y reconocible. Su formación continúa año tras año, especialmente en Alemania, donde profundiza en técnicas de fermentación y en el uso avanzado de maltas. Esa dedicación constante explica buena parte del éxito de Althaia, porque detrás de cada receta hay estudio, rigor y una voluntad clara de mejorar sin descanso.

Crecimiento, Comunidad y Cultura Cervecera
Althaia no ha dejado de crecer. Desde 2020, gracias a una campaña de micromecenazgo, la marca cuenta con una fábrica ampliada en Altea que permite producir quince mil litros mensuales, manteniendo la esencia artesanal que los define.
Su Tap Room se ha convertido en un punto de encuentro cultural, donde Jorge combina dos de sus pasiones, la cerveza y la música, creando un espacio en el que cada mes se celebran conciertos íntimos, proyectos propios y encuentros que unen sabor, cultura y comunidad, demostrando que la cerveza puede ser también un vehículo para generar vida social.
Una marca que mira al futuro desde sus raíces
La presentación de Althaia ha confirmado lo que muchos ya sabían: no se trata de una moda pasajera, sino de un proyecto sólido que apuesta por la autenticidad, la calidad y el respeto por el territorio.
Radio Sirena Cope ha ayudado a amplificar esa historia, llevando la esencia de la marca a quienes no pudieron asistir en persona. Cervezas limpias, equilibradas, honestas, con alma de costa y elaboradas por un equipo que trabaja con pasión y rigor.
En un mundo cervecero cada vez más ruidoso, Althaia demuestra que aún hay espacio para proyectos que no buscan ser tendencia sino legado, empresas que ponen el territorio en el centro, que apuestan por el trabajo bien hecho y que fermentan futuro desde sus raíces mediterráneas.
Más noticias en www.radiosirena.es o en directo en el 98.9FM y 89.8FM



