En las últimas horas, Benidorm ha sido escenario de dos hechos, que perfectamente podrían ser de película, pero lejos de ello, o más bien cerca, son una realidad. Rescatado un joven británico, bajo los efectos del alcohol, que subió al letrero de una inmobiliaria del centro de Benidorm, e interceptada una ‘food truck’ que vendía helados ilegales.
Es sabido que Benidorm es el destino preferido de miles de turistas cada año, que deciden desconectar durante unos días de su rutina y disfrutar del sol, la playa y la oferta turística que este destino ofrece. Benidorm es el paraíso de muchos, pero sobre todo, de los turistas británicos, que representan un alto porcentaje del turista en la ciudad.
Y lo que podrían ser unos bonitos recuerdos de su paso por la ciudad, no son más que esfuerzos por intentar acordarse qué paso el día anterior.
Un rescate «a la altura»
En un «la que llevaba», o un «wasted» dicho en inglés, es lo que podría haber dicho el joven británico de 27 años que se encontraba borracho, y que tuvo que ser rescatado de lo alto de un letrero de una inmobiliaria de la calle Gambo al que se subió, pero que después no supo cómo bajar.
A este lugar, foco de la mirada pública, se desplazó la Policía Nacional, Local, sanitarios y los Bomberos, los coprotagonistas de esta historia, quienes ayudaron a bajar al escalador. Sin duda, una anécdota para el turista, ya que por estos hecho no reviste sanciones.

Un helado «derretido»
La melodía que resuena en las calles del furgón de helados ha dejado de sonar, y los helados que llevaba consigo en su interior quedaron derretidos.
Este es el caso de la ‘food truck’ que la Policía Local de Benidorm ha interceptado junto a la playa de Levante, cuando se encontraba ofreciendo sus productos sin autorización. Un hecho reincidente, ya que también había sido visto días antes en la Avenida de l’Aigüera, especialmente en horarios de alta afluencia de menores.
El portavoz de la Policía Local de Benidorm, Quique Tortosa, ha explicado a Radio Sirena que en el interior del vehículo se encontró «gran cantidad de alimentos perecederos sin ningún control higiénico sanitario por lo que fue intervenida toda la mercancía». Asimismo, Tortosa ha subrayado que «es importante recordar que la alimentación debe comprarse en establecimientos autorizados que son los que cumplen con las garantías para su consumo».
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