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    ¿Es posible que haya zonas de la Marina Baixa que sufran inundaciones como la DANA de Valencia?

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    Tras las inundaciones provocadas por la Depresión Aislada en Niveles Altos, (DANA) en Valencia el pasado mes de octubre, han saltado varias alarmas en la población sobre el peligro de que puedan ocurrir más episodios similares.

    En el contexto de Valencia, el impacto de la DANA no solo se limita a su área metropolitana, sino que también afecta a regiones vecinas como la Marina Baixa, un territorio con una geografía y urbanización que lo hace especialmente vulnerable a las inundaciones y es inevitable que no resurja una duda de tal índole.

    La Marina Baixa, conocida por su amplia costa y paisajes montañosos, cuenta con zonas donde la acumulación de agua puede ser crítica debido a la combinación de factores naturales y humanos. 

    Este vínculo entre la intensidad de las lluvias de la DANA y los riesgos en la Marina Baixa plantea una cuestión central: ¿Cómo mitigar el impacto de estas inundaciones en una región donde la naturaleza y la urbanización conviven en un delicado equilibrio?.

    Esta y otras cuestiones se recogen en el conocido en el Plan Director de la Marina Baixa, donde se constata el carácter típicamente torrencial de los cauces que discurren por la comarca de la Marina Baixa, fundamentalmente los ríos Algar, Guadalest y Bolulla.

    Zonas en el punto de mira

    Junto a estos cauces existen otros de características similares como los ríos Amadorio y Torres y barrancos como los de Finestrat, Derramador, Barceló, Murtal, Albir, Soler, los Arcos, Barranquet, etc, en los que habiéndose producido avenidas de consideración no se han manifestado efectos de la misma entidad que los primeros.

    Una primera zona la constituyen las zonas inundables situadas entre los relieves de la Serra de Bèrnia y la Serra Gelada. La segunda zona se centra en el espacio situado al sur de la Serra Gelada. 

    Posteriormente, el sector Serra de Bèrnia-Punta de l’Albir comprende una serie de barrancos y cauces de muy diferente entidad que desembocan en este tramo de costa, la bahía de Altea, limitado por los destacados relieves de la Serra de Bèrnia-Morro de Toix al norte y la Serra Gelada-Penyes de l’Albir al sur. 

    Como se ha mencionado anteriormente, el principal curso fluvial es el Riu de l’Algar que, con una cuenca de más de 200 Km2, es el río más caudaloso que desemboca en la costa alicantina después del río Segura, gracias a los aportes de importantes manantiales alimentados por los acuíferos de la Serra de Bèrnia-Ferrer-Xortà y por el acuífero norte de Aitana.

    Aunque son varias las zonas de la Marina Baixa las que comprende puntos de peligrosidad:

    Alfàs de Pi

    La zona de confluencia de los barrancos Soler y Riuet Sequet, en el tramo final conocido como Boulevard de los Músicos, presenta un alto riesgo de inundaciones debido a la fuerte intervención humana. El tramo más peligroso es el final del barranco del Albir, donde la urbanización, la falta de encauzamiento y la ocupación del cauce por un hipermercado y un hotel incrementan el peligro para las viviendas cercanas.

    Otro punto crítico es el cruce del Barranco Soler con la N-332, afectado por una insuficiente capacidad de desagüe, el aterramiento del cauce y un quiebro brusco en su trazado. Aunque el Boulevard de los Músicos cuenta con colectores y pasos bien diseñados, el desbordamiento del Riuet Sequet supera su capacidad, afectando áreas urbanas y ajardinadas.

    De hecho durante las lluvias de octubre de 2007, se produjeron graves inundaciones, especialmente en la rotonda de la Avenida del Albir, donde muros de construcciones bloquearon el desagüe, afectando viviendas y vías como el Camino Viejo de Altea. 

    También se inundó la línea de tren FFCC y el cruce del Barranco Soler con la N-332, dañando una estación de bombeo. Algunas obras están en curso para mejorar el desagüe en estas áreas.

    Altea

    Las zonas inundables en Altea se reparten entre: el río Algar, el Barranquet y el Barranc dels Arcs. Los problemas principales se concentran en los tramos finales del Barranquet y del Barranc dels Arcs, afectados por constricciones urbanísticas y la ocupación de sus cauces.

    El río Algar enfrenta problemas debido al desarrollo urbano que ha invadido su espacio inundable, especialmente en la parte derecha, donde se han construido urbanizaciones y un polideportivo en zonas activas hasta 1956. 

    En cambio, en la parte izquierda se albergan casas aisladas cerca de la desembocadura, además de varias infraestructuras, como el ferrocarril y la carretera N-332 que cruzan el río y dificultan la dinámica natural del río.

    El Barranquet discurre por una vaguada amplia, pero su cauce se reduce significativamente al aproximarse al tramo urbano, quedando prácticamente cegado antes de pasar bajo la avenida Alcalde Juan Alvado. En lluvias torrenciales, su cauce es insuficiente, y el agua se desborda, inundando toda la vaguada.

    El Barranc dels Arcs, que desemboca junto al puerto de Altea, está severamente alterado por la urbanización y la canalización de tramos. Además, los espigones del puerto han modificado su dinámica en la desembocadura, aumentando los riesgos en esta área.

    ¿Es posible que hayan zonas de la Marina Baixa que sufran inundaciones como la DANA de Valencia? / Fuente: Plan General Estructural Altea.

    Benidorm

    En Benidorm, la zona comprende cuatro barrancos diferenciados: Barranco de Lliriet o Derramador, Barceló, Murtal y Xixó. 

    Barranco de Lliriet

    El barranc del Derramador, formado por la confluencia de los barrancos d’Iborra y Lliriet en la vertiente de levante del Puig Campana, abarca una cuenca de aproximadamente 300 hectáreas, mayor que otros cauces de la Serra Cortina. Su tramo alto es sinuoso, lo que genera erosión en las márgenes, mientras que el paso bajo la autopista reduce significativamente la sección del cauce.

    El punto más crítico se encuentra al sur, en el cruce con la antigua CN-332 (actual Avenida de la Comunitat Valenciana), donde el barranco pasa a ser la Avenida del Derramador, un lecho parcialmente asfaltado, confinado entre construcciones y antiguos taludes agrícolas. 

    Este tramo semi-urbanizado finaliza en la intersección con la avenida del almirante Bernat de Sarriá, desde donde el cauce se canaliza subterráneamente hacia el mar a través de la avenida de Filipinas.

    Barranco de Barceló

    Una de las principales vías de inundación del casco urbano de Benidorm es la vaguada paralela a la CV-753 (Avenida del Almirante Bernat de Sarriá). Esta depresión de fondo plano se forma en la convergencia entre los glacis del Puig Campana y el Ponoig, y los abanicos torrenciales de la Serra Gelada, siendo alimentada principalmente por el barranc de Barceló.

    El punto más problemático se encuentra bajo la nueva CN-332, junto al cementerio, donde confluyen varios tributarios con el barranc de Barceló. Sin embargo, el cauce ha sido severamente alterado por un solar usado como vertedero de residuos de construcción. 

    A partir de este tramo, la vaguada pierde encajamiento y, al llegar a la CV-753, su cauce es apenas perceptible, reducido a una zanja estrecha y poco profunda que continúa hacia el corredor de fondo plano entre el glacis septentrional y los abanicos de la Serra Gelada. Esto limita su capacidad de desagüe, aumentando el riesgo de inundaciones.

    Barrancos de Murtal y Xixó

    El barranco de Murtal, que recoge diversos cauces de la Serra Cortina, tiene su cabecera en el extremo oriental de la sierra, donde ha sido interceptado por taludes en los accesos a Terra Mítica desde la CV-758. 

    Gran parte de su red ha sido ocupada por las instalaciones de Terra Mítica y un campo de golf, desviando la escorrentía hacia pasos subterráneos bajo la AP-7, junto a la estación de ferrocarril del parque.

    Este barranco drena una cuenca de 525 hectáreas, significativamente mayor que otros cauces de la zona, como el Moralet, Rajarell, Xixó y Foietes, que desembocan en la playa de Poniente. En contraste, el barranc de l’Aigüera lo hace en la playa de Levante.

    El barranco de Murtal presenta un perfil encajado en forma de V, con taludes inestables que facilitan desprendimientos de bloques grandes, especialmente en los depósitos pleistocenos. 

    Su paso bajo la autopista, la vía férrea y la nueva CN-332 tiene una sección amplia, aunque insuficiente para su caudal natural. Al llegar a la Vía Parque (Avenida de Cuba), es encauzado por un tubo de 3 metros de diámetro, que desemboca directamente en el casco urbano de Benidorm, cruzando la Avenida de La Vila Joiosa y la antigua CN-332 antes de desaguar en la playa de Poniente por un paso insuficiente, lo que agrava el riesgo de inundaciones urbanas.

    Callosa d’en Sarrià

    El tramo inundable de los ríos Bolulla y Algar se extiende desde las fuentes de l’Algar hasta la presa de toma de aguas de Callosa d’En Sarrià, abarcando una cuenca de 57,5 km² que recibe aportes de las lluviosas sierras de Bèrnia, Ferrer, Carrascal de Parcent y Xortà. 

    A la salida del barranco, el cauce presenta barras de gravas y bloques, incrementándose el caudal desde la confluencia de los ríos Bolulla y Algar. Aguas abajo, en la zona de las fuentes, se encuentran aparcamientos y restaurantes situados en áreas inundables.

    En el tramo inferior, hasta la presa, también hay zonas agrícolas y viviendas en riesgo de inundación. Durante las crecidas extraordinarias de 2007-2008, se formaron barras de gravas y se socavó un camino de acceso a urbanizaciones, evidenciando la movilización de sedimentos y la vulnerabilidad de la zona.

    Finestrat

    El barranco de la Cala ha sufrido una intensa urbanización que afecta su cuenca y dinámica natural. En su cabecera, las urbanizaciones del piedemonte de Sierra Cortina han impermeabilizado gran parte de su cuenca de alimentación. 

    En el tramo final, instalaciones de karting han ocupado el fondo plano entre Foietes d’Horta y els Alfassos, con un canal lateral que concentra los flujos de crecida. Además, el barranc d’Èl y sus tributarios han quedado bajo las urbanizaciones Solera Villages y el resort Sierra Cortina, reservando los cauces como zonas verdes.

    Aguas abajo de la AP-7, el barranco presenta un encauzamiento artificial en el polígono industrial La Cala, con fuerte pendiente e incisión reciente que disecta niveles de margas paleógenas debido a las alteraciones humanas.

    Posteriormente, el barranco alterna tramos entubados y canalizados, con dos conducciones de hormigón bajo la antigua carretera nacional. Desde 2008, el tramo canalizado mejora la evacuación con drenajes laterales y acceso limitado, pero persiste un punto crítico: el desagüe en curva hacia la Avda. Marina Baixa y la playa, que presenta riesgo significativo, mitigado parcialmente por un murete de protección para comercios vulnerables durante crecidas.

    Polop

    El Barranc del Gulapdar y el barranco de la Canal suman una cuenca de drenaje de unos 6,5 Km2 hasta el final del tramo en el pueblo de Polop. Se trata de una cuenca de elevado relieve, puesto que los dos barrancos descienden 1000 m de desnivel en muy corto recorrido desde los imponentes relieves calizos del Ponoig (1186 m). 

    En episodios de riadas en Polop, los únicos efectos negativos se han producido aguas abajo del puente que cruza el barranco, en las viviendas que están en la margen izquierda del Barranc del Gulapdar.

    ¿Es posible que hayan zonas de la Marina Baixa que sufran inundaciones como la DANA de Valencia? / Fuente: Plan Director de Defensa contra las avenidas de la Marina Baja.

    Villajoyosa

    Río Torres

    El río Torres discurre a lo largo del glacis bastante encajado sin riesgo alguno de desbordamiento y tanto los puentes de la AP-7, como los de la vía del ferrocarril o la CN-332 disponen de un amplio paso. 

    El único factor de riesgo lo constituya la inestabilidad de los taludes que establecen las márgenes del cauce, debido al predominio de litologías margosas y la parquedad y torrencialidad de las precipitaciones, que favorecen la formación de cárcavas en buena parte del cauce.

    Cabe precisar que la desembocadura del río Torres en el Mediterráneo es un tramo costero netamente regresivo. Esta erosión es patente incluso en el lóbulo formado en la misma desembocadura del río, hecho indicativo de un balance sedimentario netamente favorable al mar en los últimos 50 años, pese a la inexistencia de elementos de regulación fluvial en la cuenca.

    El Refoio de Villajoyosa

    En episodios históricos de torrencialidad, el barranco ha causado inundaciones significativas en áreas rurales y urbanas de Vila Joiosa.

    A la cota 80, la AP-7 modifica el curso natural del flujo al actuar como dique, redirigiendo las vaguadas a través de pasos abiertos. Un punto crítico es el codo del refoio de Juanillo en el tossal de l’Ermita, donde el flujo es redirigido hacia el Amadorio o la partida de Les Bordes. Las aguas convergen en el Clot del Major y el Xarquet, formando un cauce único en momentos de crecida, aunque su salida está bloqueada por un instituto reciente.

    Otro punto crítico es la iglesia del Carmen, construida en los años 60 sobre el lecho del barranco. Aunque se abrió un paso subterráneo tras los daños de una crecida en 1971, la iglesia sigue obstaculizando el flujo, desviando las aguas hacia edificios cercanos. Finalmente, el barranco toma dirección hacia el mar, atravesando áreas urbanizadas con residencias y un polideportivo, lo que agrava el riesgo de inundaciones en su tramo final.

    Río Amadorio

    La mayor parte del cauce del río Amatorio o de la Vila no debe generar situaciones de riesgo. El río discurre a más de 20 metros de profundidad respecto a sus márgenes sobre el glacis en casi todo el tramo situado aguas abajo del embalse. 

    Sólo a partir del antiguo puente de la CN-332 en la Vila Joiosa comienza a perder encajamiento, inmediatamente antes de su desembocadura. La pendiente del lecho también es moderada, como corresponde a un tramo final de río-rambla, no superando el 17 %. 

    Decisiones de la Marina Baixa en la actualidad

    Una vez ubicado en el mapa, hay que destacar que han sido varias las localidades que se han reunido durante estos últimos meses para tomar decisiones sobre las infraestructuras a realizar, y que nada más lejos de la realidad, discurren fuera de sus competencias.

    En Benidorm, el concejal del Ciclo del Agua, José Ramón González de Zárate, explicaba en los micrófonos de Mediodía Radio Sirena que “no hay que parar de trabajar en  las zonas que lo necesitan, y que por ello se han invertido más de 20 millones de euros en infraestructuras no solo de agua potable, sino de alcantarillado porque al final es lo que la gente no ve y es igual de importante”.

    A ello se suma el concejal de Seguridad Ciudadana de Benidorm, Jesús Carrobles que en una reciente reunión con las principales autoridades, profundizaron en la coordinación del Plan Territorial Municipal frente a Emergencias de Benidorm.Una reunión en la que se acordaron las líneas maestras de este plan, aprobado en 2019, en el que se recogen diferentes circunstancias de riesgo, como puedan ser incendios forestales, inundaciones, contaminación marina, terremotos o transportes de mercancías peligrosas, entre otros.  De hecho, el alcalde de Benidorm, Toni Pérez, ha recordado que “hay que estar preparados para que cualquier circunstancia de riesgo pueda abordarse con eficacia para proteger a las personas y a los bienes”, coordinando a todos los agentes implicados y “tener mayor capacidad de respuesta”.

    En suma, se planean intervenciones en el barranco de Barceló, incluyendo un parque inundable para mitigar el riesgo de crecidas, aunque cumplir con los requisitos de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) presenta dificultades. También está pendiente la canalización del barranco del Murtal, que requiere la aprobación de la CHJ, pese a la voluntad del Ayuntamiento para avanzar con el proyecto.

    Por otra parte, en l’Alfàs del Pi, su alcalde Vicente Arques ha aprovechado en los últimos presupuestos del año, la oportunidad para recalcar la fase III del encauzamiento del Barranco Hondo por un presupuesto de 3.974.000 euros con fondos Next Generation, lo que permitirá encauzar el flujo hacia el bulevar y el mar, reduciendo las inundaciones a casos puntuales en algunas calles. Este proyecto promete controlar las zonas de mayor riesgo.

    En La Vila Joiosa, se construirá un tanque antitormentas como parte del desarrollo del PP 4. El propósito de esta infraestructura es canalizar y desviar el caudal del barranco del Refoio hacia el río Amadorio. Para ello, se ha proyectado la construcción de un colector que recorrerá el viario y las áreas públicas previstas en el sector PP-4. Este colector seguirá el trazado de la futura vía parque, atravesando el sector desde la avenida de Finestrat, a la altura de la fábrica de Chocolates Pérez, hasta la partida de Chovaes. En esta zona, se construirá un tanque subterráneo de captación de agua diseñado para contener y regular el flujo en caso de lluvias intensas. 

    Desde este tanque, el agua será dirigida hacia un parque inundable, una zona de laminación. Por ello, este espacio se diseñará como una área verde inundable que permita la regulación de los caudales provenientes de las lluvias recogidas por la cuenca del barranco del Refoio. Además, este parque no solo cumplirá una función hidráulica, sino que también estará destinado al uso de los vecinos, ya que se habilitará como un espacio de ocio que incluirá zonas verdes, parques y jardines.

    En conclusión, es fundamental que se implementen medidas preventivas más efectivas y se continúe concienciando a la población sobre la importancia de la gestión del agua y la protección de estos territorios para reducir los impactos sociales y económicos de futuros desastres naturales y evitar lo ocurrido en L’Horta Sud de nuestra provincia vecina, Valencia.

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