TRAM d’Alacant ha dado un nuevo paso en la modernización de la conexión ferroviaria entre Benidorm y Dénia, anunciando una inversión de 2,7 millones de euros destinada al mantenimiento integral de los sistemas de señalización y telefonía de la Línea 9, un eje vertebrador para la movilidad en la Marina Baixa y la Marina Alta.
La actuación, adjudicada por Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), permitirá asegurar el correcto funcionamiento de los mecanismos que regulan la circulación y las comunicaciones a lo largo de los 50 kilómetros que separan ambos municipios.
El contrato tiene una duración inicial de cuatro años, con la posibilidad de extenderse doce meses más, y dará continuidad al convenio actualmente vigente, que expira el próximo 31 de diciembre. La intención, según FGV, es evitar interrupciones en el servicio y asegurar una supervisión permanente de los sistemas críticos que permiten la explotación diaria del TRAM.
Mantenimiento técnico continuo
La inversión se centrará en mantener en óptimas condiciones los componentes ferroviarios esenciales: señales, contadores de ejes, circuitos de vía, accionamientos de agujas, cajas de control, armarios técnicos y equipamientos de cabina. También se prestará especial atención a la telefonía operativa, clave para la comunicación entre los equipos de mando, estaciones y unidades móviles, mediante la revisión y actualización de pupitres, centrales y redes de conversión.
FGV subraya que estos trabajos no solo permiten sostener la calidad y la puntualidad del servicio, sino también asegurar que la línea mantenga los estándares de seguridad ferroviaria exigidos a nivel autonómico y nacional.
Una línea transformada en la última década
La Línea 9 ha vivido un proceso de renovación intensivo desde 2014, con obras que afectaron tanto a la infraestructura como al material móvil y a los sistemas de control. Este periodo de modernización culminó el 28 de enero de 2025, cuando se restituyó totalmente el servicio sin transbordos, tras una inversión global que supera los 150 millones de euros.
La instalación de nuevos puentes y viaductos, la renovación de estaciones, la implementación de sistemas técnicos más modernos y la llegada del material rodante electrodiésel han permitido que el tramo entre Benidorm y Dénia pueda operar con estándares similares al resto de la red alicantina.
Con 18 paradas distribuidas por la costa norte de la provincia, esta línea es considerada estratégica tanto para residentes como para el flujo turístico que cada año recorre el litoral.
Calidad y regularidad del servicio
Con la nueva inversión, TRAM d’Alacant pretende garantizar que las mejoras realizadas en la última década no se vean comprometidas por el desgaste de sistemas esenciales. La señalización en vía, los sistemas de control desde cabina y la comunicación interna de explotación son, según el operador, el “corazón tecnológico” de la línea.
FGV insiste en que el objetivo es mantener un servicio “seguro, estable y regular”, reforzando la fiabilidad en uno de los recorridos con mayor demanda de la red y evitando incidencias que puedan afectar al transporte diario de pasajeros y a la actividad turística.
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