Un turista británico de 31 años ha fallecido este domingo por la tarde en la playa de Levante de Benidorm, tras lanzarse al mar para darse un baño pese al fuerte oleaje. Según ha confirmado la Policía Nacional, el hombre fue hallado sin vida en la orilla, después de haber sido arrastrado por la corriente al intentar regresar a tierra firme.
El suceso ocurrió en torno a las 20:15 horas, fuera del horario de vigilancia de los socorristas (que en verano finaliza a las 19:00). El hombre se metió en el agua acompañado por otros dos compatriotas, que sí lograron salir ilesos.
Todo apunta a que el bañista fue víctima de una corriente de resaca o del estado picado del mar, lo que habría dificultado su regreso a la orilla. Este tipo de corriente, especialmente peligrosa, puede arrastrar con fuerza hacia mar adentro a quienes se bañan cerca de rompientes, muelles o zonas donde se interrumpe el banco de arena.
Al no localizarlo en un primer momento, los socorristas activaron un operativo de búsqueda en el que participó Salvamento Marítimo a través de Cruz Roja Altea, desplegando una embarcación para rastrear la zona. Poco después, el cuerpo del joven apareció sin vida en la orilla
La investigación policial continúa abierta, aunque todo indica que se trata de una imprudencia al bañarse en condiciones meteorológicas adversas y fuera del horario de vigilancia. Las autoridades locales recuerdan la importancia de respetar las banderas de advertencia en las playas y no adentrarse al mar cuando hay fuerte oleaje, incluso si no hay restricciones visibles.
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