Hace dos años que Diego Zaragozí fue elegido en la corporación municipal como alcalde de Altea, tras años de experiencia como concejal. A mitad de mandato, ha hecho en ‘Mediodía Radio Sirena’, un balance de este periodo que define como «intenso, complicado, pero muy gratificante».
«Fácil no es», reconoce. «Pero muchas veces, cuando la gente me pregunta, yo contesto que me tratan con cariño por la calle, o sea que está bien. Estoy contento. Aunque hemos tenido problemas con hechos no tan amables y otras complicaciones, uno se queda más con lo negativo que con las diez cosas positivas del día. Pero estoy agradecido por cómo me trata la gente».
Este es el tercer mandato de Compromís al frente del ayuntamiento, pero el primero con Zaragozí como alcalde. El edil admite que su adaptación fue progresiva gracias a su experiencia previa: «Yo ya estaba en el equipo de gobierno, no como el anterior alcalde Jaume Llinares, que vino directamente desde la oposición. Tuve tiempo de aprender cómo funcionaba todo».
Aun así, admite haber sentido «una cierta dependencia o respeto hacia Jaume» al principio, aunque afirma que el cambio de rol fue sencillo gracias al empuje del equipo joven que lo acompaña.
Coalición con el PSOE y relaciones con la oposición
Sobre la colaboración con el Partido Socialista, Zaragozí es tajante: «Es el mejor equipo del PSOE que he tenido. Dos regidores y una regidora muy potentes. Hay muy buena sintonía». En cuanto a la oposición, matiza: «La relación personal no es mala, pero la política en algunos casos es claramente mejorable». Aunque reconoce que hay miembros «menos amables», también recalca que son casos puntuales.
Obras destacadas y críticas por los badenes
El alcalde pone en valor los proyectos ejecutados, como la urbanización de la zona del puente del tren, la regeneración medioambiental del río Algar con más de 8.000 replantaciones y la que considera «la mayor campaña de asfaltado de los últimos 30 años».
Sin embargo, uno de los puntos más polémicos ha sido la instalación masiva de badenes. Zaragozí lo explica así: «Las decisiones se tomaron con Policía Local y técnicos. Es verdad que de repente han aparecido muchos, pero se va a repasar la ejecución. La única forma eficaz de reducir la velocidad es esa». Aunque niega su retirada, sí anuncia que «se corregirán aquellos que sean excesivos».
El centro de día: una promesa en pausa
Respecto al centro de día para mayores, uno de los proyectos sociales más esperados, lamenta que la Generalitat no prorrogara el plazo de ejecución de la subvención: «Nosotros estábamos preparados, pero nos dijeron que llegamos tarde. Lo teníamos documentado. No sólo fue en Altea, hay más municipios afectados. Si no hay voluntad, no se hace», declara. Además, critica la opción de que se gestione de forma privada: «Eso ya no es lo que queríamos. Un centro de día público es una herramienta clave para que los mayores puedan envejecer con dignidad».
PAI de Bellas Artes: un plan urbanístico en marcha
Otro reto importante es el Plan Parcial de Bellas Artes, con la previsión de 1.220 viviendas, 168 de ellas de protección oficial. Zaragozí admite que es un plan «de más de 20 años» con muchas complicaciones legales y sociales. «Nuestro objetivo optimista es tenerlo encauzado en dos años, pero hay que consensuar con vecinos enfrentados: unos quieren que se desarrolle, otros que se anule. Es legítimo, pero hay que encontrar un equilibrio».
Verano, turismo y vivienda
De cara al verano, el alcalde augura «pleno técnico de ocupación» y afirma que Altea está preparada para acoger a los visitantes sin descuidar el bienestar de sus residentes: «Aquí la convivencia todavía se puede mantener».
Respecto a la regulación de las viviendas turísticas, Altea fue pionera en paralizar nuevas licencias para repensar su modelo. Zaragozí explica que se ha clasificado el municipio en zonas según su grado de tensión urbanística y residencial: «Queremos evitar que esto sea infinito. No podemos tener zonas 100% turísticas. Algunas deben seguir siendo residenciales».
Importancia del agua frente a la sequía
Con la llegada del verano, el abastecimiento de agua se convierte en una prioridad. Aunque la sequía sigue presente, el edil asegura que, por el momento, no habrá problemas de suministro. «Este año no sufriremos restricciones, aunque seguimos en un contexto de escasez», ha señalado Zaragozí.
Sin embargo, el sistema actual presenta limitaciones. Según ha explicado el alcalde, «el agua que llega desde el Consorci lo hace a través de una canalización antigua, que no es suficiente para abastecer la demanda actual del pueblo».
Además, dicha infraestructura «no está conectada a zonas clave como la Sierra, La Mallà o Mascatat», donde los vecinos dependen de los pozos subterráneos de la Sierra y de la estación subterránea, que han sufrido en periodos recientes.
Para hacer frente a esta situación, se han iniciado varias actuaciones urgentes. Una de ellas es una obra de emergencia que conectará Altea con la Sierra. «Es una solución estructural que mejorará el suministro a medio plazo, aunque no estará operativa para este verano», ha indicado el responsable técnico del proyecto.
Además, se está ejecutando una nueva conducción desde Montaud hacia el núcleo urbano. «Esta actuación busca reforzar el sistema actual y evitar cortes de agua en los momentos de mayor demanda», han subrayado fuentes municipales.
Con un tono firme pero conciliador, el alcalde concluye: «Nos gustaría dejarlo todo bien encauzado para 2027, pero lo más importante es que Altea siga siendo un lugar donde se pueda vivir, trabajar y visitar con calidad».
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