
Un comunicador es aquella persona que sabe transmitir conocimientos, noticias, etc. al gran público. Y me refiero concretamente a profesores, conferenciantes, políticos y, ¿cómo no?, a los medios de comunicación.
Un buen comunicador debe saber con antelación lo que va a decir, estructurar los contenidos de una forma clara, no hablar demasiado deprisa, vocalizar al máximo, cuidar la entonación… Si el comunicador no tiene facilidad de palabra y no sabe improvisar, lo que puede hacer es leer ( aunque siempre queda mejor de memoria o apoyarse en esquemas, fotografías, etc.). He asistido a conferencias de insignes sabios, de variadas profesiones, que transmiten mucha información, porque saben mucho, pero hablan muy rápido, se atrancan en ciertas palabras, no conectan con el público, es decir, son tan aburridos que llegan a aburrir a los oyentes. En Benidorm hay varios foros de conferencias semanales; yo asisto cuando me interesa el tema y dispongo de tiempo; pero puedo decir que la mitad de las mismas son aburridas, sobre todo porque los conferenciantes no cumplen las cualidades de un buen comunicador; otros son extraordinariamente buenos. Y si hablamos del profesorado… que es en lo que tengo más experiencia después de haber pasado 34 años de mi vida dando clase… He conocido profesores que se expresan incorrectamente, que tropiezan con las palabras, que hacen pausas innecesarias porque no saben cómo seguir, que emplean muletillas constantemente (¿verdad?, ¿no? , ¿me siguen?); el caso extremo de algunos profesores es cuando se muestran impertinentes con los alumnos y llegan casi al insulto, al machismo, al racismo en el aula. Y recuerdo casos de profesores tan tímidos que explicaban mirando a la pizarra y no a los alumnos. En fin, hay de todo, como en botica. Y con todo esto no quiero decir que tengan que ser oradores (la oratoria es casi una carrera en sí) pero que por lo menos que cuiden la forma de comunicar; y si no, que se dediquen a otra cosa.
Manuel Palazón



