Benidorm ha dado en Dinapsis un nuevo paso en su estrategia de gestión sostenible del agua con la presentación de una plataforma digital de huella hídrica que permite analizar el consumo por zonas y mejorar la planificación del recurso en el municipio.
El sistema, desarrollado junto a la empresa concesionaria Veolia, ya ha calculado los datos correspondientes a 2025 y permitirá actualizar y monitorizar de forma continua los indicadores de este año.
El ingeniero hídrico del Ayuntamiento de Benidorm, Vicente Mayor ha subrayado que el estudio de la huella hídrica se ha convertido en una herramienta «fundamental» para garantizar el abastecimiento y la planificación futura. Según ha explicado, el análisis no solo mide el consumo de agua, sino también su impacto ambiental y territorial, teniendo en cuenta el nivel de estrés hídrico de cada zona.
En este sentido, la Marina Baixa se sitúa en el máximo nivel de estrés hídrico (100), lo que implica que cada metro cúbico de agua consumido tiene un impacto 2,44 veces superior a la media mundial. El estudio diferencia además entre huella azul (agua extraída y consumida), huella verde (agua de lluvia aprovechada por la vegetación) y huella gris (agua contaminada o degradada), lo que permite una visión más completa del ciclo del recurso.
El análisis revela que la huella hídrica en Benidorm tiene una baja componente industrial, lo que se traduce en una huella degradativa reducida. Sin embargo, la mayor presión se concentra en los usos residencial, doméstico y hotelero, que representan el 48,8% del consumo, en un contexto en el que el municipio cuenta con alrededor de 60.000 viviendas, con un peso destacado de las segundas residencias y el sector turístico.

Benidorm, ejemplo en la digitalización de la gestión hídrica
Desde el Ayuntamiento, el alcalde Toni Pérez ha destacado que pocos municipios cuentan con un sistema tan avanzado de cálculo y seguimiento, lo que convierte a Benidorm en pionero en la digitalización de la gestión hídrica. La plataforma no solo tiene un fin analítico, sino que también permite orientar políticas públicas como el aumento del uso de agua regenerada, con el objetivo de reducir la huella hídrica global en un 17,6%.
El edil ha defendido que la ciudad trabaja junto a la empresa concesionaria y distintos agentes técnicos en un modelo de gestión «potente y coordinado», que integra criterios de sostenibilidad y eficiencia en un contexto de sequía estructural. En este sentido, ha señalado que, aunque la autonomía total del recurso no es posible, sí lo es mejorar su gestión mediante planificación y tecnología.
Además, el alcalde ha insistido en que el futuro pasa por combinar distintas fuentes de suministro, como la reutilización de agua regenerada, la eficiencia en el consumo y el avance hacia nuevas infraestructuras, entre ellas la desalación, como solución de respaldo en episodios de escasez. También se ha puesto en valor la necesidad de mejorar la comunicación entre la estructura administrativa y la población para fomentar un uso más responsable del agua.
La jornada de esta mañana ha finalizado con la celebración de una mesa redonda que ha analizado los recursos de la Marina Baixa y la importancia del agua desalinizada para el desarrollo de la comarca. En la misma han tomado parte María Dolores Durá (Acuamed), Domingo Zarzo (Sacyr Agua), Salvador Martínez (I4Water) y Bárbara Escalante (Veolia) y que ha estado moderada por Sandra Paniagua (IAmbiente).
La iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia que ya ha comenzado a aplicar mejoras desde 2016, con el refuerzo del suministro a la Marina Baixa y la optimización del uso de recursos disponibles, en un contexto en el que los expertos de la ponencia han advertido de que la situación de estrés hídrico no es aislada, sino compartida en distintos puntos del arco mediterráneo.

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