
De todo un poco. Me refiero a la rondalla del grupo manchego Tramontana, que año tras año nos deja su música navideña en el mes de diciembre.
Desde octubre, este conjunto de manchegos (casi treinta) ensaya y selecciona unos veinte villancicos con los cuales se prodiga en multitud de sitios: en la Plaza de la Navidad, en varias iglesias, y, sobre todo en seis residencias geriátricas (Benidorm, La Vila, La Nucía, Ballesol, Ciudad Patricia, Calpe) donde entretienen y divierten a cientos de usuarios.
Los que tocan y los que bailan se entretienen, pues tienen afición por la música, pero es encomiable su labor solidaria con los mayores, quienes acogen y aplauden (muchos de ellos participan activamente cantando y hasta bailando) con entusiasmo a este grupo solidario que sacrifica sus siestas para vestirse de manchegos y con guitarras, bandurrias y panderetas se desplazan hasta los diversos centros para cantar durante una hora su repertorio. Y es de ver cómo nuestros mayores se regocijan, reviven, se ríen con las gracias de los intérpretes.
Desgraciadamente, algunos de los residentes se hallan ausentes de lo que están viendo, si es que lo están viendo. Villancicos tan entrañables como Navidad, La nit de Nadal, El noi de la mare… Otros lúdicos y desenfadados, como Tengo tengo tengo o La agüela Josefa y Madroños al Niño. Y algunos más desconocidos, como Soy carpintero, La Virgen es panadera. En resumen, que lo sigan haciendo muchos años (hay que resaltar que la edad media de estos músicos manchegos es de casi setenta años; y algunos “ancianos” de las residencias son más jóvenes.
Para todos ellos y para nuestro público, ¡Feliz Navidad! Ah, Tramontana termina su ciclo de recitales el domingo, día 21,a las 12.30, en la Iglesia de Nuestra Señora de la Almudena.
Manuel Palazón



