
Hace unos días, el conquense Cesáreo Jarabo impartió una conferencia en la Casa del Fester, sobre las grandes mujeres de la historia. Con voz potente y totalmente de memoria, recordó a grandes mujeres, la mayoría de ellas desconocidas para el público asistente, desde la Edad hasta nuestros días. A todos nos sonaban la Reina Católica, Santa Teresa de Jesús, Sor Juana Inés de la Cruz, Beatriz Galindo y pocas más. Otras las desconocíamos por completo, como la hija de Moctezuma o Malinche, la amante de Hernán Cortés. Reconoció la labor política de varias, los descubrimientos científicos de otras, la creatividad… El público lo aplaudió a rabiar. Sin embargo, no gustó tanto la crítica del conferenciante hacia la Ilustración, que comparó con los antiguos sofistas griegos, y recriminó que hubieran agrandado la leyenda negra de España. No tiene tanta importancia, pues cada uno lo ve a su manera, y de ahí surge la discusión y el enriquecimiento de todos. Yo quisiera destacar, salvando las distancias con las grandes mujeres de España, la labor de la presidenta del Faro de Alejandría, Isabel López Villanueva, que, desinteresadamente, promueve la continuidad de estas conferencias desde hace años, con una periodicidad quincenal, y no ha descansado en todo el verano. Es de admirar su constancia y su esfuerzo por traernos a expertos conferenciantes en diferentes temas y por difundir las actividades de la Asociación. Últimamente, trae a médicos, arquitectos, políticos, etc. pero quizá descuida un poco otros ámbitos del saber, como es la poesía, el teatro, la pintura… Felicidades.
Manuel Palazón



